Mafia de inmuebles opera en la Sunarp
El nuevo jefe de la Sede Trujillo de la Superintendencia Nacional de Registros Públicos (Sunarp), Julio César Morán Otiniano, ha alertado, como si fuera novedad, de algo que se conoce hace rato: que las mafias de traficantes de terrenos continúan actuando apelando a nuevas modalidades para adueñarse de casas y terrenos en la ciudad, falsificando firmas de notarios y sentencias judiciales.
Pero el flamante funcionario asegura que su entidad está "para garantizar la seguridad jurídica y proteger a la comunidad". Argumenta que los registradores retiran y se llevan de inmediato los documentos falsos que llevan con frecuencia los timadores.
Perfecto, ¿pero qué más? Porque se supone que estos delincuentes no van a querer perder el negocio. ¿Existe un registro, por ejemplo, de quienes ingresan esos documentos falsos para apropiarse de bienes que no les pertenecen? ¿Se los ha identificado? ¿Puede retenerse un DNI por el sistema de seguridad del local para que, una vez dentro, sean entregados a las autoridades policiales por la tentativa reiterada del delito?
Además de eso, ¿se notifica a los notarios, algunos de los cuales actúan en complicidad con estos delincuentes, para que se abstengan de firmar varias veces documentos falsos a esos sujetos, so pena de denunciar a estos profesionales (malos o negligentes) ante el colegio que los agrupa?
Morán Otiniano ha adelantado que dentro de una semana serán presentadas a los medios de comunicación las evidencias que confirman esos delitos. Indicó también que ya se ha elaborado un informe oficial para el Ministerio Público y otro para el Colegio de Notarios.
Hace tres meses la televisión nacional informó del caso de una mafia que logró arrebatar a la familia Cook Galarreta un terreno de su propiedad, fraguando papeles y con la sospechosa participación de la Corte Superior de Justicia de La Libertad y del entonces encargado de la Sunarp local, Freddy Froilán Ticona Arroyo, quien festinó un trámite que suele durar tres o cuatro días: inscribió el lote a favor de un tal Héctor Ruperto Valle Vargas sin pedir el informe de catastro edil, como dicta el procedimiento. Se acusó a Valle de usar una sentencia falsa.
De modo que no confíe usted en lo que encuentre, señor Morán. El sistema de la Sunarp hace agua. Actúe con autonomía y adopte decisiones audaces que lleven a acabar con una mafia que pretende seguir enquistada en su institución, sin ganas de moverse porque hay en juego mucho dinero.
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